Mi labor siempre ha sido ir más allá de la superficie para encontrar el alma de los lugares que retrato. En 2017, emprendí un viaje hacia el municipio de Betania, Chiapas, una comunidad que se queda grabada en la memoria por su profunda identidad y la quietud de sus paisajes. Este archivo fotográfico es, para mí, uno de los testimonios más honestos de la vida en los Altos de Chiapas.







